Por Jaime Clara.
Hay una pregunta que aparece con frecuencia: ¿cómo hacen para leer tanto?
La respuesta suele decepcionar un poco. No leemos tanto como parece. Leemos lo que podemos, cuando podemos. Hay semanas en las que un libro avanza con entusiasmo y otras en las que una novela permanece varios días abierta en la misma página porque la vida, que también reclama su lugar, se impone con sus urgencias. Y a veces un libro no nos engancha y nos expulsa. Como le ocurre a cualquiera. En mi caso con la particularidad de que tengo que leer por mi trabajo en la radio, y por supuesto, dedico una parte -mínima lamentablemente- a leer por placer.
Por eso, La Tercera Orilla nunca nació con la intención de exhibir una colección de lecturas ni de construir una especie de podio para medir quién leyó más. No hay medallas para los lectores. No existen campeonatos de novelas terminadas. La lectura, cuando es auténtica, se parece mucho más a una charla que a una competencia.
Nuestro propósito es, desde el primer episodio, compartir, contar qué libros nos emocionaron, cuáles nos sorprendieron, qué autores descubrimos casi por casualidad y qué reediciones nos devolvieron textos que parecían perdidos. Hablar de libros para que otros sepan que existen, para que circulen, para que encuentren nuevos lectores. Y también temas que nos acercan otras lecturas. Nunca un camino fijo, sino que transitando y descubriendo todo el tiempo.

Con Inma Rodríguez, además, el podcast es una prolongación natural de una amistad construida alrededor de los libros, la cultura y la gastronomía. Ella desde Zafra, en Extremadura; yo desde Uruguay. Dos orillas separadas por un océano, pero unidas por el mismo entusiasmo de abrir un libro y comentarlo con el otro. Compartimos lecturas del mismo modo que compartimos experiencias de vida, descubrimientos, dudas, entusiasmos y hasta alguna decepción literaria. Además, en algunos casos pensamos totalmente diferente. Muchas veces ese intercambio empieza entre nosotros y termina llegando a quienes nos escuchan, porque ese es el sentido de La Tercera Orilla: invitar a los oyentes a una conversación que podría darse alrededor de una mesa, en un café o durante una larga sobremesa.
En este nuevo episodio, hablo de varios libros, pero menciono uno: La separación, del argentino Martín Kohan, una novela que confirma la extraordinaria capacidad del autor para explorar las relaciones humanas desde los silencios, las ausencias y aquello que nunca termina de decirse. Inma contagia su entusiasmo por la autobiografía de Fernando Fernán Gómez, una vida apasionante narrada con la inteligencia, el humor y la sinceridad de uno de los grandes nombres de la cultura española. No buscamos establecer un canon ni decir qué hay que leer. Apenas abrimos ventanas para que cada oyente descubra nuevos paisajes literarios.

En un tiempo en el que la información llega por miles de caminos y desaparece con la misma velocidad, detenerse una hora para conversar sobre libros es casi un pequeño acto de resistencia. No porque leer sea un gesto heroico, sino porque exige algo cada vez más escaso: tiempo, atención y curiosidad.
Los libros tienen una virtud extraordinaria. Nunca llegan solos. Detrás de una novela aparece otra. Un ensayo conduce a un autor desconocido. Un poema abre la puerta hacia una tradición entera. Un nombre mencionado al pasar termina convirtiéndose en la próxima búsqueda en una librería o en una biblioteca. Leer es aceptar una invitación permanente a seguir descubriendo.
Quizá por eso disfrutamos tanto hacer el podcast. Porque mientras recomendamos un libro también recibimos decenas de recomendaciones. Los oyentes nos escriben para decirnos que encontraron un autor gracias a un episodio, pero también para sugerirnos otros títulos que desconocíamos. Más de una vez hemos terminado leyendo un libro porque alguien, del otro lado del micrófono, nos dijo: «Este no se lo pueden perder». Así, el recorrido deja de ser de ida y se transforma en un viaje compartido.

Nos gusta pensar que La Tercera Orilla es eso: una conversación abierta donde nadie pretende tener la última palabra. Hay lectores con décadas de experiencia y otros que recién empiezan. Hay quienes leen un libro por semana y quienes apenas consiguen terminar tres o cuatro al año. Todos pertenecen al mismo territorio.
Porque el verdadero territorio no está delimitado por fronteras geográficas. Está hecho de páginas. De historias. De ideas. De personajes que permanecen con nosotros mucho después de cerrar el libro. De frases que aparecen inesperadamente en medio de una conversación. De ese extraño fenómeno por el cual un autor consigue decirnos exactamente aquello que necesitábamos escuchar.
Defender la lectura tampoco significa convertirla en una obligación. Los libros no deberían ser una carga ni un mandato cultural. Son, antes que nada, una posibilidad. La posibilidad de vivir otras vidas sin abandonar la propia. De comprender mejor el mundo y también de comprendernos. De viajar sin movernos de una silla. De poner en duda nuestras certezas. De descubrir que alguien, en otro país, en otro siglo o en otra lengua, sintió exactamente lo mismo que nosotros.
En tiempos de respuestas rápidas, los libros siguen proponiendo preguntas. En tiempos de titulares, ofrecen matices. En tiempos de ruido, invitan al silencio. Y ese silencio, lejos de ser vacío, suele estar lleno de voces.
Tal vez por eso seguimos creyendo en este espacio. Porque cada episodio es una excusa para que un libro encuentre a su lector. O para que un lector encuentre el libro que estaba esperando sin saberlo.

Nuestro eslogan dice Territorio de libros. No fue una frase elegida por su sonoridad. Es una forma de entender este proyecto. Un territorio que une Zafra y Montevideo a través de las palabras. Un territorio donde caben todos los géneros, todas las editoriales, los clásicos y las novedades, los grandes nombres y las voces que recién empiezan. Un territorio donde nadie presume lo que ha leído, sino que comparte el entusiasmo por lo que vale la pena descubrir en todos los temas posibles. Porque leer también es eso: tender puentes, abrir conversaciones y hacer que un libro siga viviendo cuando pasa de unas manos a otras.
Al fin y al cabo, esa es la mayor fortuna de cualquier lector: saber que siempre habrá otro libro esperándonos.
En Territorio de libros reunimos todos los títulos de los que hablamos en La Tercera Orilla, para que puedas volver a ellos cuando quieras y seguir descubriendo nuevas lecturas. Este enlace te llevará a los libros de los que hablamos en este episodio.


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